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¿Cómo se trata la osteoporosis?

¿Existen formas de prevenirla?


 

En la lucha contra la osteoporosis, la prevención es tan importante como el tratamiento.

Esto se debe a que, aunque la detección precoz y el tratamiento oportuno pueden reducir sustancialmente el riesgo de fracturas en el futuro, realmente es muy difícil reconstruir el hueso completo una vez que la osteoporosis empieza a evolucionar y a producir su debilitamiento.

Por este motivo, es necesario tomar a tiempo las medidas necesarias para prevenir las fracturas óseas, ya sea reduciendo la pérdida mineral ósea, o aumentando la densidad ósea y la fuerza muscular.

A continuación, te contamos algunas de las precauciones que podés tomar tanto para prevenir como para tratar la osteoporosis.

Para empezar, es necesario realizar cambios en nuestro estilo de vida. Entre ellos:

  • Dejar de fumar
  • Disminuir el consumo de alcohol
  • Realizar ejercicio físico en forma regular
  • Incorporar calcio y Vitamina D3 a la dieta

Muchas personas que sufren de osteoporosis o tienen baja densidad ósea desconocen los beneficios de seguir estas premisas. Sin embargo, es importante aclarar que aunque el ejercicio físico no tiene efecto directo sobre el aumento de la densidad ósea, sí puede prevenir las fracturas. Por este motivo, es importante realizar ejercicios con peso con asiduidad, siempre bajo la supervisión de un instructor.

Es fundamental que las personas con densidad ósea disminuida eviten los ejercicios que puedan dañar los huesos ya debilitados. En estos casos, es fundamental que el ejercicio sea prescrito y supervisado por un profesional médico.

Los niveles extremos de ejercicio (como correr en maratones) pueden no ser saludables para la salud de los huesos. De hecho, las carreras de maratón realizadas por mujeres jóvenes pueden contribuir a la pérdida de peso y de los períodos menstruales, además de promover la aparición de osteoporosis.

Lo más recomendable es empezar con ejercicios de baja intensidad. Dentro de los más beneficiosos están los ejercicios aeróbicos como la natación, caminar, andar en bicicleta y realizar ejercicios de fuerza de acuerdo con la condición física o limitaciones de cada paciente.