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5 hábitos sencillos para aumentar tu energía

Si luchás por salir de la cama todas las mañanas y te pasás el día bostezando, estos consejos son para vos.


El ritmo de vida acelerado, el estrés, la inmensa cantidad de ocupaciones y preocupaciones… Existen miles de motivos por los que podemos sentirnos exhaustas al final del día. Sin embargo, si todas las mañanas nos despertamos con la misma sensación de fatiga, y sobre todo, si esta se extiende o se incrementa a lo largo del día, puede que necesitemos modificar algunos de nuestros hábitos.

Afortunadamente, existen simples cambios de rutina que pueden hacer una gran diferencia en poco tiempo. Te los contamos:

1 Arrancá el día en movimiento

Es cierto que es más fácil decirlo que hacerlo, pero realmente vale la pena. Aunque pueda parecer que la actividad física te va a quitar aún más las pilas, ocurre todo lo contrario: un paseo en bici de 20 minutos o una caminata rápida pueden aumentar significativamente tus niveles de energía. Se ha comprobado que el ejercicio físico incrementa tus niveles de atención y agudeza por hasta 10 horas, además de liberar endorfinas para un día lleno de energía.
Por si fuera poco, el ejercicio brinda muchísimos beneficios a todo tu organismo: tonifica tus músculos, fortalece tus huesos, te mantiene en forma y ayuda a prevenir enfermedades cardíacas.

2 Desayuná como una reina

“El desayuno es la comida más importante del día” es una frase que nunca pasa de moda. Y por algo se mantiene vigente. Saltear o atrasar la primera comida del día evita que podamos aprovechar sus propiedades energéticas. Ahora, ¿qué debe contener un buen desayuno? Los desayunos ricos en carbohidratos y fibras son los que impactan de mayor manera en nuestros niveles de atención. Avena, pan integral y bananas son algunos de los alimentos ideales para empezar el día.

3 Animate a meditar

No hace falta que prendas inciensos o pongas música new age de fondo. 5 minutos de meditación diaria pueden ser muy beneficiosos para sentirte con más ganas. Meditar disminuye los niveles de estrés y aumenta los de atención.

4 Poné en hora tu reloj interno

Nuestro cerebro funciona en base a los ritmos circadianos, una especie de reloj natural que puede alterarse según nuestros hábitos. Un ritmo circadiano desajustado te mantendrá despierta toda la noche y hará que no puedas despertarte por las mañanas. Un estímulo que te ayudará a re-sincronizarlo es la luz. Comenzar el día abriendo las cortinas y prendiendo las luces le indicará a tu cuerpo que debe incrementar la secreción de las hormonas que te mantienen activo. Así que, ¡dejá entrar el sol apenas suene el despertador!

5 Mantenete hidratada

La deshidratación es una de las principales causas de los bajones repentinos de energía, ya que puede hacernos sentir agotadas e incapaces de concentrarnos en nuestras tareas. Sobre todo durante las épocas de mucho calor, es importante mantener una correcta hidratación diaria.