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Lo que las personas con diabetes deben saber sobre la osteoporosis

¿Sabías que existe una relación entre ambas enfermedades?


La diabetes es un trastorno del metabolismo, es decir, de la forma en que nuestros cuerpos transforman lo que comemos en energía. Cuando digerimos los alimentos, la glucosa (azúcar) entra en el torrente sanguíneo, donde las células la utilizan como energía. Para que la glucosa pueda penetrar en las células, nuestro cuerpo necesita de la insulina.

La insulina es una hormona producida por el páncreas, un órgano situado detrás del estómago. En las personas con diabetes, el cuerpo produce muy poca o ninguna insulina, o no responde adecuadamente a la insulina que produce. Como resultado, la glucosa que se acumula en la sangre es eliminada del cuerpo a través de la orina, haciendo que las células pierdan su principal fuente de energía.

La osteoporosis, por su parte, es una afección en la cual los huesos se vuelven menos densos y más propensos a fracturarse. Las fracturas causadas por la osteoporosis pueden provocar dolor y discapacidad. Esta enfermedad se puede prevenir. Y es importante saber que, al tratarse de una enfermedad “silenciosa”, puede progresar durante años sin síntomas hasta que ocurre una fractura.

Pero, ¿cómo se relacionan estas dos enfermedades?

Entre otras funciones, la insulina está encargada de ayudar a promover el crecimiento y la fuerza de los huesos. Pero en pacientes que sufren de diabetes tipo 1 (el tipo más común entre personas jóvenes), esta hormona se encuentra en cantidades deficientes. Y como en esa etapa de la vida, nuestra masa ósea aún se está terminando de formar, es posible que las personas que sufren de esta enfermedad no logren la misma masa ósea, fuerza y densidad de los huesos que hubieran podido alcanzar si no la padecieran.

Como el nivel máximo de masa ósea se alcanza a los 30 años de edad, puede suceder que cuando se alcanza esta instancia, y como consecuencia de la diabetes, el pico de densidad ósea sea más bajo de lo normal, aumentando el riesgo de sufrir osteoporosis durante la edad adulta mayor.

Por otra parte, el estilo de vida sedentario, que es común en muchas personas con diabetes tipo 2, también interfiere con la salud de los huesos.

Las estrategias para prevenir y tratar la osteoporosis en las personas con diabetes son las mismas que para las personas que no padecen esta enfermedad.

Es fundamental cubrir las necesidades diarias de Calcio y Vitamina D3, realizar ejercicio con regularidad, en especial aquel que requiera levantar el propio peso del cuerpo y llevar un estilo de vida saludable. Evitar siempre el consumo de cigarrillos y alcohol en exceso.

Referencias: http://www.niams.nih.gov/Health_Info/Bone/espanol/Osteoporosis/diabetes_osteoporosis_espanol.asp