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Rutina de estiramientos matutinos para comenzar el día con más ganas

Conocé cómo estos ejercicios pueden ayudarte a empezar mejor cada día.


Por lo general, las mujeres de hoy estamos acostumbradas a levantarnos de la cama, ducharnos a las apuradas, desayunar mientras nos preparamos y salir corriendo de casa. Sin embargo, establecer una rutina matutina de estiramientos puede ser una manera de empezar el día con más energía. Es especialmente importante hacerlo por la mañana, ya que el cuerpo ha pasado muchas horas inactivo y los músculos necesitan reactivar la circulación y oxigenación de los tejidos. Solo 5 minutos de estiramientos pueden resultar súper beneficiosos para nuestra salud.

Estas son algunas de las posturas que pueden ayudarte a comenzar cada mañana con más energía:

Postura del niño

Para realizarla, comenzá poniéndote de rodillas sobre el suelo, sentándote sobre tus talones. A continuación, separá las rodillas casi al ancho de tus caderas. A medida que exhalás, incliná el torso hacia adelante apoyándolo entre tus muslos. Luego, ubicá tus manos en el suelo junto a tu torso, con las palmas hacia arriba y dejá descansar los hombros en el suelo. Sentí cómo el peso de los hombros permite estirar cada músculo de tu espalda. Permanecé en la postura de 1 a 3 minutos.

Perro cabeza abajo

Partiendo de la postura del niño, ubicá tus manos apenas por delante de tus hombros. Separá bien todos los dedos de ambas manos. Una vez que te sientas estable, inhalá mientras llevás el peso a tus pies y, apoyándote en ellos, levantá las rodillas del suelo, mientras vas exhalando. Debés sentir el peso de tu cuerpo en las manos y en la parte delantera de los pies (dejando que tus talones se separen levemente del piso), distribuyendo el peso de igual forma entre manos y pies. Por último, elevá las caderas de forma que tu cóccix apunte hacia el cielo y mantené la cabeza entre tus brazos en línea con tu columna. Tu cuerpo debe quedar formando una V invertida. Mantené la postura durante unos minutos (de 1 a 3 aproximadamente), mientras respirás profundo.

Esta última postura es especialmente beneficiosa para prevenir la osteoporosis ya que requiere que sostengamos nuestro propio peso, fortaleciendo nuestros huesos y músculos.